Lo principal para nosotros
es no ver lo que se halla
vagamente a lo lejos
sino lo que está
claramente mano
el vasto pasado que ya
no volverá y el futuro
que avanza hacia la
última sílaba del tiempo
no nos es posible vivir
en ninguna de estas dos
eternidades, ni siquiea
durante una fracción de
segundo, pero por intentar
hacerlo, podemos quebrantar
nuestros cuerpos y nuestros espíritus
contentémonos con vivir el único
tiempo que nos está permitido
vivir, desde ahora hasta la
hora de acostarnos todo
el mundo puede soportar su
carga, por pesada que sea
hasta la noche.