Nuestra vida es eterna, nuestro yo que es nuestra alma y esta no muere nunca. Somos capaces de enfrentar grande retos y salir victoriosos.
La vida continúa eternamente, cada vez que sientas el palpitar de tu corazón es esa parte de Dios que está dentro de ti, una gota de agua de mar no es el mar pero forma parte de él así somos todos y cada uno de nosotros, no somos Dios pero todos tenemos una gota de Dios en cada uno, es nuestra alma, es eso que nos mueve día a día.
No tienes por qué temer Dios está en ti. Elabora pensamientos positivos en tu cerebro, has dieta de mala actitud, cuida tu imagen, escucha a diario como late tu corazón, medita.
No temas porque Dios está siempre en ti, sigue tu camino seguro y sereno y descubrirás a Dios en todo, es el único dador de una existencia equilibrada y feliz.