Los seres humanos tienen tres versiones de ver la realidad, esta puede ser descrita con tres miradas “ojo de la carne” que es la versión de la ciencia, “el ojo de la mente” que es la versión de la filosofía, y el “ojo del espíritu” que es la versión de la mística.
El equilibrio que exista entre las tres miradas permite entender más a fondo la naturaleza humana y de las cosas.
Constantemente hacemos nuestras evaluaciones de la realidad con el ojo de la ciencia (los sentidos) y con el de la filosofía (la razón), pero para poder examinar con el ojo del espíritu, es importante que las personas realicen alguna práctica espiritual (meditación, zen, mística cristiana, yoga) y así se llegará en algún momento a saborear el despertar de los sentidos y la razón para explicar las perspectiva mística de aprehender la realidad.