Al llegar a la vejez nos sentimos muy tristes y deprimidos al notar como nuestros iconos van desapareciendo físicamente uno a uno como ley natural de vida, y también notamos que durante toda nuestra adultez fueron remplazados por otros.
Pareciera como si permaneciéramos conectados a todos los acontecimientos culturales que nos rodean hasta cierta edad, y luego pasamos a una etapa donde somos más selectivos con la información que nos envuelve porque las tendencias que nos marcaron aún permanecen allí y no dan paso a otras. Por eso es muy normal escuchar a personas mayores decir "música como la de antes no volverá a existir".
Pero solo basta con abrir la mente un poco para darse cuenta que el mundo sigue y seguirá evolucionando culturalmente, que existen otros iconos más avanzados y mejores, pero es más fácil seguir encasillado pensando que todo tiempo pasado fue mejor.