Se inculca de cierto modo, y en mala praxis, que el hijo mayor deje ser el ejemplo a los menores, intachables y rectos y al mismo tiempo ceder ante los menores y ser responsables de ellos. En ese sentido el silencio por omisión, o más bien por no saber defenderse, crean a niños sumisos que aceptan cada petitorio porque así fueron creados, máquinas perfectas sin punto de inflexión, mientras que miran desde su esquina el punto distintos, el amor y los mimos hacia sus hermanos, así como también los actos de rebeldía y personalidad propia.
Es ahí donde la competencia fraternal se hace presente creando una enemistad a largo plazo.
Es decir, el silencio en el niño o niña esta lejos de ser un aliado, y se convierte en la cárcel a la que entrado por las manos de sus propios padres.
RE: [Esp./Eng.] Cuando la invisibilidad es el único refugio. || When invisibility is the only refuge.