Dicen que los jardines son como estar en el cielo y los claveles adornan como alfombras aromáticas a quienes deseen caminar por ellos, delicadas flores también conocidas como la flor de Dios, elegante y fragante y a la vez tan delicada muchas veces obsequiada por parejas enamoradas como símbolo de eterno amor.
Mi vieja libreta aún te guarda aunque hallan pasado los años, ver tu deteriorada figura y aun así mágicamente conversando tu aroma oh mi fiel clavel, obsequio de ese gran amor que día con día sigue creciendo, que a pesar de los años conserva la magia como en aquel día que él te escogió entre tantas flores para darme un obsequio, te trajo a mi entre sus manos nerviosas mismas que sujetaron las mías para no soltarlas más, tu figura mi dulce clavel simboliza ese amor tan puro y noble así como tus pétalos sublimes, cada vez que te veo recuerdo aquel momento de nerviosismo y alegría inmensurable, mi dulce clavel así como si fuese mi hilo rojo del destino llegaste a mi vida como un regalo trayendo más que color y aroma llegaste trayendo la eterna felicidad a esta vida que un tiempo estuvo vacía y te atesoro mi flor compañera porque eres mi símbolo de dulce dicha.