A través del tiempo, el hombre ha venido adquiriendo hábitos que en momentos determinados le han llevado a violar las leyes naturales, destruyendo la vida. Cada avance para aumentar el confort, para acelerar la vida y ahorrar tiempo, ha provocado contaminación, toxicidad, enfermedad, envejecimiento y muerte prematura.
Además de esto la manera como enfrentamos la vida, la angustia, mal manejo de emociones, resentimientos, tristeza y depresión, contribuyen al desequilibrio. Todo en su conjunto nos lleva paulatinamente a la enfermedad, la vejez y la muerte.
Como seres humanos somos resultado de todo lo que suministramos cada día a nuestra mente y a nuestro cuerpo.
Es necesario comprender que nuestro organismo funciona como una máquina y como tal necesita de cuidado, limpieza y mantenimiento. Urge concientizar que nuestros habitos actuales no ofrecen a nuestro organismo el servicio y atención que se merece.
Entre los principales hábitos que originan el desequilibrio a nuestro cuerpo y a nuestra mente podemos destacar.