Yo no sé
si regresen las hadas;
si aguardan dormidas,
una alfombra de flores secas;
o si acaso descansan muertas...
Alas de mariposas son su mortaja.
Yo no sé, quién se robó la magia;
cuándo, la luz de la vela del cumpleaños
ya no fue faro,
para ser plata de mis cabellos,
para ser fardo sobre mi cuerpo;
cuándo, la cuenta ya no fue a más,
cuándo llegó el descuento.
Yo no sé ya
si lo hice bien,
si estuve mal;
si aún queda tiempo...
y en el final mi corazón,
sobre las dudas,
siembra una flor para mis miedos.