Dar un paso como la renuncia no es fácil, me imagino que te costó mucho. Sin embargo, ahora también se te abren otras posibilidades que seguramente serán para bien.
Hay una palabra de moda en estos tiempos que no me gusta nada y qué a mí modo de ver le abre las puertas a la indolencia: tóxica. Si las personas comparten su malestar corren el riesgo de ser tachados como tóxicos. Escuchar el malestar del otro es un gesto de humanidad que debe seguirse cultivando. Gracias por compartir estimada @purrix. Un fuerte abrazo desde Maracay.
RE: Initiative: Expressionless face, you'll never know what I'm feeling // Rostro inexpresivo, nunca sabrás lo que siento