Si, así como lo lees, somos una luz que muchas veces sin darnos cuenta iluminamos el camino de los demás, independientemente que nosotros mismos nos sintamos vacíos u oscuros.
Fíjate, nosotros somos como un lucero que por más pequeño que se vea siempre está allí acompañando a las brillantes estrellas y aportando de sí mismo para que el imponente cielo se vea hermoso.
Así somos los seres humanos, a pesar de que algunas veces nos sintamos destruidos o sin fuerza, nuestra sonrisa prevalece solamente para no preocupar a quienes queremos y esperanzados en que todo mejorará.
Que ese sea nuestro norte, UNA SONRISA 😁