Me he perdido en la mar
Enfrentado mil océanos sin rumbo
Sin brújula ni asiento
Sin destino ni hogar
Nada más que las ansias de ser arrastrada
De Norte a Sur al Este y Oeste
Hay consuelo en la tormenta que empuja
Pesadilla es el mar en calma como un ancla.
A merced de la benevolencia de los vientos
Perjudicada en ocasiones por sus caprichos
Me ausento de todo pronostico
Confiando en un futuro menos cruel que el pasado
Las velas me dan cobijo en este viaje sin fin.
Poema: Irene Navarro (2026)
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