Quiero decirte, que sé, que te conozco mejor que nadie, o eso en mis mejores momentos lo creí.
Sé que nos equivocamos y nos quisimos como nadie; o por lo menos, yo sí, para mí, lo fue.
Quiero decirte, que mis mejores escritos fueron estando junto a ti.
Por qué inspirabas esa clase de amor inefable, que en palabras era difícil de expresar, pero maravilloso de sentir.
Quiero decirte, que te odie por destellos, pero, por un eterno caucásico, te queré.
Eres efímero, tu partida es larga, considero, que por siempre, eso espero.
No importa, la distancia, ni los porque, - las despedidas siempre son dolorosas -.
Quiero decirte, que tu partida, fue necesaria, no por algo material, sino porque fue necesario para esta alma espiritual.
Atentamente: la chica inefable