Me asomé al sonido
del pulsar...
Desde lo alto
vi el rostro pretendido.
Bajé los peldaños
de mi mundo
atropellando miedos.
Corrí por los pasillos.
Abrí puertas.
La mente en blanco
Sólo miré sus ojos.
Fragmentación.
Sí...No fue sólo el despegue
del pasado
lo que quedó en el surco,
fue un todo fragmentado.
Las imágenes tardías
mutilaron mi alma
al pretender hallarlas
sobre el vacío
del pequeño espacio.
¿Estaba en mis palabras
recoger
besos demorados
y voces cantarinas
que hacía tanto tiempo
se marcharon?
No fui yo...
Sino un vuelco
inexplicable.
Quebraderal de espantos
Noches fantasmales.
Férreas manos
abofeteando
el mudo transcurrir,
agresivos gestos,
rencores imprecisos.
Eternas voces
implacables
exponiendo verdades.
Ofrendas de sangre.
Tanto dolor...
En un corazón
¡No cabe!