Embrujada por tu boca,
quiero besarte, amor
como un pellizco en el aire,
seré la calma en tu espera,
y un suspiro en duermevela.
Con un beso insaciable
esos anhelados labios
que a la entrega se resisten,
y me invitan al deseo.
Me miras y en tu mirada,
arraigada en la locura renazco,
para ser caricia a tiempo.
Entre tus manos
dulces plumas se deslizan
suspendidas en la nada.
Y cierro los ojos, pensándote,
flotan los deseos
los dejamos volar,
entre fantasía y realidad,
eres dueño y sustento,
de parte de mis sueños.
Siento el calor de tu piel
cuando roza la mía,
siento el verano, en tu invierno.
Y llegaste con la palabra amor
prendida de tus manos.
Yo, solo, le pondré tu nombre
a cada uno de mis besos.