El tiempo anilla mis vivencias adhiriéndose a mi alma como musgo a la piedra y la huella amable de mis pisadas.
.
Voy por caminos con claro destino cantando alegre a la brisa, mi compañera, susurrando al árbol mis secretos vertidos y desbordados en pasiones alborotadas de mi fugaz era.
.
Danzo libre en el espacio crepuscular, elevándome con el alma desnuda en busca del beso amante singular, que me una a él en goce pleno, sin premura.
.
Anillo de sentimientos, me adhiero libre a la tierra y al caudal generoso de sus aguas cristalinas, bautizando mis sentimientos en baño sublime de amor, gritando tu nombre que rompe la quietud de valles y colinas, y tú, hombre anillado a mi destino, irresistiblemente vendrás a fundirte a mi campo en flor, mi campo de vida, mi campo de amor.