Calla corazón, haz silencio que la noche está durmiendo, hay almas con insomnio que envidian el amor que estamos sintiendo, espera que la luna duerma y antes que nazca la aurora, podremos entregarnos en secreto.
Sigilosos volemos a donde duerme el sereno, donde ni la luz de las luciérnagas llegue para vernos, allí nos amaremos mientras la brisa entretiene los luceros y las campanas repiquen que han iniciado los rezos.
Amaneciendo seremos ya dos corazones palpitando, arcanos y amantes en el silencio, te miraré, me mirarás a lo lejos, solo habrá guiños y sonrisas bajo la sombra que deje el vuelo de un jilguero, será la velada inolvidable de dos almas que donaron en secreto sus cuerpos.