El mundo nos dio tesoros representados en muchas formas. Vienen en paquetes envueltos de papel de regalo con un lazo decorativo, también en personas con una alma bondadosa y en situaciones tan alucinante que solo contiene la naturaleza.
Nosotros, los seres humanos debemos descifrar cual de todos los anteriores, será nuestro regalo. Estamos destinados a descubrir el propósito de las cosas, el por qué existen y cómo nos beneficiará a lo largo de la vida. ¿Cómo lo lograremos? Es una pregunta curiosa de responder, pues no es tan simple encontrar el regalo que nos tienen otorgados, las personas tienen la obligación de experimentar emociones, de tener la mente abierta y expandir la capacidad de autoconocimiento, porque sin saber quien es uno, lo más probable es que jamás consigan su tesoro.
Yo lo encontré
¿Me costó? Muchísimo, pero siempre lo tuve en mis narices, toda mi vida estaba al frente mío y nunca lo noté. Este regalo es de muchos, no debemos ser egoístas amigos, las cosas se comparten. ¿Cómo supe que era eso lo que estaba buscando? Pues, cada vez que observaba, cada vez lo veía más hermoso, quería admirar todo el tiempo ese momento, era glorioso y pacífico. Ahí lo supe, encontré mi tesoro, los atardeceres.
¿Sabes por qué el atardecer se torna naranja?
El sol ilumina una luz blanca, llena de muchos colores en la cual estan preparadas para salir, a medida que va bajando esta toca la atmósfera y crea una especie de diamante donde reflejará los colores predominantes que es el amarillo, rojo y naranja. Creando una obra de arte.
Me enamoraba ver la oleada de colores cálidos, me sentía y siento feliz cuando veo cada atardecer. ¿Y tú? ¿Conseguirás tu mayor tesoro? Debes sentirte conectado sentimentalmente con tu regalo de la vida. Ser feliz es lo único que nos queda.