Hace tres años empecé a tocar el piano de manera autodidacta y creo que ha sido la mejor decisión de mi vida. La satisfacción que me brinda interpretar música no tiene igual. Además, las teclas me han enseñado disciplina y perseverancia. No tengo la suerte de ser un prodigio musical y he necesitado mucha práctica para alcanzar mis objetivos musicales. Pero todo ese tiempo invertido ha sido un tiempo bien invertido. En estos tres años he aprendido a tocar obras de Erik Satie, Chopin, Liszt y Debussy, pero también me he aventurado a componer algunas piezas inspirado por los artistas anteriores. Esta pieza que hoy os presento la compuse mientras vivía en Atenas, hace alrededor de 18 meses. Trata de transmitir el entusiasmo que supone vivir en el extranjero, pero también la añoranza de estar lejos del calor del hogar. No tiene muchas pretensiones musicales, tan solo es el resultado de mi obstinada curiosidad artística. La calidad del vídeo deja bastante que desear, pero creo que el sonido es decente.
Sin más dilación, espero que la disfrutéis :-)