Todos los extremos son malos, nada de obsesionarse con el orden, pero tampoco se puede vivir en el desorden extremo. Lo mejor es tener nuestra casa limpia y ordenda, lo normal, siempre y cuando el tiempo lo permita. De adolescente somos algo desordenados. Esa conducta cambia con el tiempo, aunque hay quienes son desordenados de por vida. Saludos.
RE: Ordenar también es bienestar/ Tidying up is also a source of well-being