Saludos amigos, espero todos estén muy bien, pues si, tal cual dice el título de mi post, les cuento que, mi hija mayor se graduó, culminó sus estudios de primaria cumpliendo con todas las exigencias y ahora nos toca una nueva etapa, viene la secundaria, con nuevos retos, más exigencias y con la responsabilidad que sus notas deben seguir siendo excelentes, ya que de la secundaria depende el cupo en alguna universidad por excelencia académica.
A pesar de la tragedia que pasó acá en Venezuela y que fueron muchas cosas la que se especularon con respecto a los actos de grado, al final de todo si se puedo hacer, uno muy sencillo, sin música, sin algarabía, pero bonito y emotivo.
A mí parecer todos los niños tenían que presenciar su acto de graduación, ya que todos los de esa edad no tuvieron acto de graduación cuando empezaron la.primaria debido al COVID, era algo que realmente merecían.
Ese día llegamos muy temprano para que los graduandos se situarán en su puesto al igual que los padres, mi hija, en particular debía estar atenta porque era ella la encargada de realizar la petición de títulos a la directora, luego de haber entregado los títulos, los padres le entregamos un regalo a cada uno de nuestros hijos, en nuestro caso, le entregamos el birrete tal cual como ella quería y un regalo de globos con una caja llena de dulces y una pulsera que ella le había gustado y la quería.
Luego de eso, le dieron el permiso para que se pudieran escribirse en las camisas y así, guardar ese recuerdo tan bonito, una vez cumplidos todo esto, pasaron a un salón donde le tenían un desayuno por parte de la institución, realmente ese día ellos estaban muy felices, su cara y expresión corporal hablaban por si solo.
Luego de haber culminado el acto, nos dirigimos hacia una foto tienda, dónde habíamos averiguado para irnos a tomar unas fotos en familia y para ella, guardando recuerdos a través de las fotos, definitivamente era una ocasión que no se podía dejar pasar.
Hello, friends. I hope you’re all doing great. Well, just as the title of my post says, I’m here to tell you that my oldest daughter has graduated—she’s completed her elementary school studies, meeting all the requirements—and now we’re entering a new phase: middle school is coming, with new challenges, higher expectations, and the responsibility to keep her grades excellent, since her middle school performance will determine whether she gets a spot at a top university based on academic excellence.
Despite the tragedy that unfolded here in Venezuela—and the many speculations surrounding the graduation ceremonies—in the end, we were able to hold one: a very simple ceremony, without music or fanfare, but still beautiful and moving.
In my opinion, all the children should have been able to attend their graduation ceremony, since none of them had a graduation ceremony when they started elementary school due to COVID it was something they truly deserved.
That day we arrived very early so that the graduates and their parents could take their places. My daughter, in particular, had to pay close attention because she was in charge of requesting the diplomas from the principal. After the diplomas were handed out, we parents gave each of our children a gift. In our case, we gave her the graduation cap exactly as she’d wanted, along with a balloon bouquet, a box full of candy, and a bracelet she’d liked and wanted.
After that, they were given permission to write on their shirts to preserve that beautiful memory. Once all that was done, they went to a room where the school had prepared breakfast for them. They were truly very happy that day—their faces and body language spoke for themselves.
After the ceremony ended, we headed to a photo studio—a place we’d found beforehand—to take some family photos and some just for her. Preserving memories through photos was definitely an opportunity we couldn’t pass up.