El capítulo 11 de los proverbios del rey Salomón, inicia con las balanzas falsas, dice que son una abominación a nuestro Creador; pero la balanza honrada le agrada.
Luego de la segunda guerra mundial, la potencia asiática japonesa, se propuso reconstruir su economía, y la conciencia que creó en todos sus procesos fue la ´´Calidad Total´´ en todo lo que fabricaran. Por eso el mes de noviembre fue designado desde 1959: “mes de la calidad” El escritor español Juan Benet, que bien señaló: “La propaganda desvirtúa el producto que, vendido a voces, pierde el silencio de su calidad”
Queriendo advertir que la mucha publicidad a veces, tiende a exagerar las virtudes del elemento en cuestión, o de la persona. Se grita calidad en procesos, en la educación, en la construcción de viviendas, en los candidatos a gobernantes; quedando a veces decepcionados los pueblos y consumidores. Pero como advierte el proverbio, la calidad más importante es “La Calidad Humana” si nos ocupamos que cada niño, y cada hogar viva y valide su esencia limpia de instrucción y de actuación, todo lo que esos niños y esos hogares produzcan o entreguen, estará certificado con balanzas honradas.