Al llegar y ver este sistema me quede como quien dice literalmente con la boca abierta en la taquilla compras tu tarjeta y la vas recargando para poder pasar a la estación e ir a tu destino. En comparación con mi Maracaibo natal nosotros estamos en pañales y no hay justificación, siendo Venezuela uno de los países mas ricos del mundo no se haya podido implementar un sistema así.
Siento hasta envidia, que en mi ciudad tenga uno como ciudadano que pasar las mil y una calamidades para poder movilizarse a donde quiera, pero tengo entendido que este sistema es parte publica y parte inversión privada el pasaje es algo costoso pero se compensa por que prestan un gran servicio.
Me han preguntado ¿Que le ha gustado mas de Bogotá?, y yo con mi cara de seria y con gran convicción digo: lo que mas me gusta es el Transmilenio. La gente me mira con cara de asombro, otros se ríen pero yo les digo: sean agradecidos tienen muchas cosas por las cuales agradecerle a Dios por que hay otras partes donde hay que montarse en camiones exponiendo la vida para poder ir a su trabajo.
No se, sera por todo lo que he pasado que soy poco tolerante pero en esta vida hay que ser agradecido por lo que se tiene y valorar el esfuerzo que hacen otros para que todo funcione, por que yo veo como hacen el mantenimiento a las vias y a las estaciones para que todo funcione bien, todo eso tiene un costo pero con que gusto yo pagaría por algo así en Maracaibo.
Dejemos atrás las criticas y copiemos lo bueno lo que funciona con todo el dinero que manejó mi pais era para que hubiera un servicio hasta mejor que este, pero la corrupción acabo hasta con las ideas, solo espero en Dios que pronto salgamos de esta pesadilla, pero por ahora soy feliz viajando en Transmilenio.
NOS VEMOS EN LA CIMA