En el abrazo del tiempo, las estaciones giran,
la primavera despierta con su canto de flores,
el verano se asienta, y el sol nos inspira,
mientras el otoño pinta con dorados colores.
El invierno llega, con su manto de calma,
las noches se alargan, y el fuego nos abriga,
en cada transformación, la vida se embalsama,
y en el ciclo eterno, el alma se prodiga.