Existe una enfermedad en los humanos causada por mutaciones genéticas que da lugar a muchas de las características de los vampiros: la porfiria.
Hablemos un poco de la porfiria...
Para darles una idea general; nuestro cuerpo produce hemoglobina, la cual es una proteína que ayuda a transportar el oxígeno a los organos y tejidos. Para producir hemoglobina se necesita convertir porfirina en Hemo. Hay muchas mutaciones genéticas diferentes que pueden hacer que esta conversión de porfirina a Hemo no funcionen bien y se acumulen estas porfirinas en el cuerpo, dando paso a la enfermedad. La porfiria es generalmente una enfermedad genética hereditaria, la cual tiene varias variantes.
En muchos casos el paciente tiene una sensibilidad muy fuerte al sol, en donde exponerse a el les causa lesiones muy graves en la piel haciendo que eviten la luz solar. Esto se debe a que las porfirinas se acumulan en la piel y cuando les llega la luz del sol reaccionan oxidándolas y liberando oxígeno sobre los tejidos que resultan lastimados.
Otra consecuencia de la porfiria es que puede dar una coloración roja en los dientes, que hace parecer que han estado bebiendo el liquido rojo (sangre). Esto es porque las porfirinas se acumulan en el esmalte dentario ocasionándole una coloración marrón rojiza.
Además de eso, la porfiria muchas veces viene acompañada de anemia, la cual le da un tono pálido a la piel del paciente y es por ello que antiguamente a veces se recomendaba a los pacientes beber sangre de animales.
Otra característica en algunas variantes de la porfiria, son los dientes grandes, ya que en algunos casos los dientes y las encías se retraen, dejando la sensación de que los dientes (especialmente los colmillos) estan alargados.
Además de las mutaciones genéticas que causan la porfiria, veamos otra característica de los vampiros tradicionales que podría copiarse: los colmillos retráctiles.
Aunque hay animales acuáticos que tienen dientes retráctiles y muchos los guardan en el cuello, sería más fácil copiar los colmillos de algunas serpientes, ya que su aspecto sería más similar al de los vampiros. No se ha descubierto qué genes están implicados específicamente en este caso, por lo que no se sabe lo complicado que sería copiarlo. Lo que sí se sabe es que algunas serpientes tienen unos colmillos tan grandes que tienen que retraerlos hacia atrás cuando cierran la boca para no hacerse daño, por lo que se podría hacer algo así en el que los colmillos del vampiro sólo aparecieran cuando abre bien la boca antes de morder a su víctima.
Algo muy importante agregar es que, por lo general, beber sangre humana no es bueno para nuestro organismo, pues es como comer carne cruda y puede contener microorganismos que pueden enfermarnos; también puede provocar un exceso de hierro en humanos no anémicos.
En cuanto a otras habilidades típicas de los vampiros, como convertirse en murciélagos, no reflejarse en los espejos, leer la mente, supervelocidad, inmortalidad, etc; es bastante improbable que suceda.
Otras dificultades biológicas de los vampiros es que su corazón no bombea sangre, lo que en un mamífero es IMPOSIBLE, ya que necesitamos sangre para hacer llegar oxígeno y nutrientes a nuestro organismo, incluido el cerebro y los músculos. Sin esto, nuestros tejidos no pueden funcionar y se desgastan.
Un músculo desgastado no puede contraerse y relajarse a voluntad, por lo que los vampiros con estas características no podrían moverse.