Sonreír forma parte de nuestra naturaleza. Una sonrisa franca es contagiosa y nos alegra el día, es un regalo que nos hacemos nosotros mismos, alivia el estrés y produce una sensación de seguridad y satisfacción. En cambio, poner mala cara tiene el efecto contrario, si estamos angustiados y sentimos que no tenemos motivos para sonreír, es necesario pensar en cosas positivas y placenteras.
No espere que otras personas le sonrían, sonría usted primero. Añádale una pizca de alegría a la vida de quienes le rodean. Brinde a todos una gran sonrisa, ese regalo divino que tanto enriquece la vida.
Desde Venezuela con cariño, feliz y exitoso día, no olvide sonreír!!!!!!!!!!!!!!!