Al pasar los cuarenta años es necesario estar atentos a posibles alteraciones en el organismo pues su incidencia se va incrementando con la edad, lo que significa es que a mayor edad mayor riesgo; por lo que debemos estar alerta ante los siguientes síntomas:
molestias al orinar, fiebre, dolor en la parte baja de abdomen, necesidad de levantarse varias veces en la noche a orinar, disminución progresiva del chorro, sensación de que aún queda liquido en la vejiga, entre otros.
Aunque muchas veces escapa de nuestro alcance controlar ciertas enfermedades se pueden tomar en consideración ciertas medidas preventivas:
-tener una buena alimentación acompañada de actividad física.
-efectuar examen de sangre de antígeno prostático.
-examen de tacto rectal.
-reconocimiento médico preventivo cada año.
La detección precoz de la enfermedad, favorecerá el éxito y la recuperación de la salud, pues ante alguna anormalidad presente en los exámenes previos se corregirá a tiempo.
La próstata merece nuestro cuidado y atención por lo que todo hombre debería someterse a un reconocimiento médico preventivo cada año aunque no tenga síntomas.
Gracias por leer mi blog, les deseo una exitosa tarde, saludos cordiales desde Venezuela.