Cuando va a nacer un bebe los padres están llenos de emociones; sin embargo, al enterarse que el niño padecerá alguna discapacidad mental, es como que la casa se le cae encima, una situación bien compleja que se puede deber a factores genéticos, lesiones en el parto, infecciones cerebrales en la primera infancia y carencia de alimentación; así como también, la exposición a fármacos, drogas, alcohol o sustancias químicas.
En el caso de jhonner, se debe a factores genéticos de nacimiento, fue diagnosticado con Discapacidad mental intelectual grave, una de las primeras cosas que se hizo al conocer su condición fue informarse sobre la discapacidad del niño, y sobre las cosas específicas que se pueden hacer para ayudarlo a desarrollarse al mayor grado posible; sin embargo, es interesante su caso porque en la medida que fue creciendo su capacidad motora avanzo de forma impresionante en sus primeros años de vida, comenzó hablar, caminar y comer por sí solo, y se veía un niño muy saludable…… pero de repente ¡todo cambio! En la medida que avanzaba en años retrocedía en habilidades hasta que las perdió casi en su totalidad.
Una situación que puede ser desgarrador y desmotivador, pero nunca nos dimos por vencidos, actualmente es un hombre feliz, dependiente en su totalidad de su familia desde dar la comida en su boca hasta todo lo que implica el aseo personal; sin embargo a diferencia de muchos de nosotros que vive lleno de dificultades y estrés, goza de buena salud y su única preocupación es conocer el menú del día.
Ahora bien, ¿si se recibe la misma noticia dos veces? ¿Qué haríamos? ¿Seremos capaces de seguir adelante o tiraremos la toalla? En mi próximo blog hablare de Johanna, hermanita de jhonner y segundo caso en la familia!!!!!!!!!!!!!