El bambú es un verdadero regalo de la naturaleza para el ser humano ya que sus propiedades, beneficios y aplicaciones son realmente casi incontables. El bambú (Bambusa arundinacea) es una planta (gramínea) con forma de caña.
Existen cientos de variedades distinguiéndose entre especies más leñosas y más herbáceas.
Del bambú se consumen los brotes tiernos que han sido popularizados gracias a los restaurantes chinos y el hecho de ser un alimento básico en la dieta de los osos Panda y los elefantes asiáticos.
Entre sus nutrientes destaca su alto contenido en fibra y especialmente su gran aporte de Silicio.
El bambú se suele comercializar en forma de brotes muy tiernos, para cocinarlos.
También empieza a encontrarse en forma de cápsulas para uso medicinal (aporte de Silicio para huesos y articulaciones)
El bambú es tan resistente (una vez seco) que, en Oriente, se ha llegado ha utilizar incluso para hacer puentes. Un uso sorprendente (para los occidentales) es en la construcción de viviendas ya que el bambú puede servirnos para hacer prácticamente todo (puertas, el suelo, cañerías, tejado, aislamiento, etc.) También se utiliza para construir estructuras para la construcción, para el campo, etc.
Cada vez tiene más aplicaciones destacando: fabricación de muebles, tuberías, resinas, carbón vegetal, papel, fibras textiles, cestos y muchos otros artículos.
Ayuda a evitar la desertización ya que sus raíces evitan que las lluvias se lleven la tierra. El bambú también puede servir para proteger los campos de cultivo del viento