Uno de mis grandes sueños es poder cantar en cualquier lugar donde exista el micrófono abierto. Poder cantar esas canciones que tanto me han llenado el alma a través de los años y transmitir mediante melodías todos esos sentimientos que tengo guardados en letras ajenas. Más escuchar y sentir la música, lo mejor es cantarla. Sentir las palabras a las que tú no pudiste llegar subiendo por tu garganta hasta terminar desahogando todo ese dolor o toda esa alegría que te causa. Espero en algún momento vencer los miedos y los nervios, subir a un escenario y cantar a micrófono abierto.