Hace poco decidí que debía retomar mi canal de YouTube. Aparte de Facebook, fue mi red social favorita y en la que publiqué mis primeros videos.
El simple hecho de que alguien los viera era para mí una recompensa suficiente. Pero con el tiempo me desencanté de Facebook; fue incluso causal de divorcio y la temática en la que estaba sumergido ya no me satisfacía. Así fue como murió para mí la red social más visitada del planeta.
Con respecto a YouTube, hubo un momento en que la vi como una oportunidad para emprender haciendo lo que me gusta: enseñar a otros. Sin embargo, para poder obtener resultados había que atrapar una cantidad de seguidores y visualizaciones que me parecían inalcanzables.
Después llegaron otras plataformas, entre ellas Hive. X me encanta para consumir noticias; WhatsApp, para mantener el contacto familiar y algunas relaciones comerciales, e Instagram para farandulear.
Hive se transformó en un baúl donde guardaba todo lo que se me ocurría a la hora de escribir. Lo mejor fue que, con el tiempo, descubrí mi pasión por la escritura. Y aquí caigo en lo que nuestro amigo Emilio @emiliorios habla en su publicación: “¡Nadie está leyendo mis artículos! - Cuando el fracaso obliga a revisarnos - ¿Cómo evaluar?”
Estando en Hive conocí 3Speak, una plataforma de videos que, siendo hermana de Hive, funciona con servidores centralizados. Pero ese es otro asunto.
A lo que quiero llegar es que, cuando quise publicar en 3Speak, me di cuenta de que había que tomarse tiempo para preparar el tema, su guion, cuidar la iluminación, estar presentable frente a la cámara y prestar atención a algo muy importante: el audio.
Todo esto representaba horas de trabajo e incluso días de preparación. Si se quiere comunicar algo, ya sea de forma escrita o audiovisual, hay que prepararlo con antelación. No podemos llegar, improvisar cualquier cosa y luego esperar que ocurra un milagro.
En 3Speak formé parte del equipo de un podcast llamado La Arepa Morada, y sacar al aire cada episodio requería estudiar previamente aquello de lo que íbamos a hablar. Y eso que no llevábamos un guion como tal; era improvisación, pero con orden. Lástima que esas grabaciones se perdieron por lo mismo que conté arriba: 3Speak tenía esos videos junto a otros en un servidor centralizado cuyo disco duro, al parecer, se dañó. O sea, se perdieron mis primeros videos en Hive/3Speak. Eso duele.
Hace unos días se me ocurrió volver a YouTube con la intención de crear un canal sólido que pudiera monetizar. Para ello me dispuse a estudiar, seguir a los mejores creadores, aprender de ellos y mantenerme actualizado con la plataforma.
Y todo se puso interesante porque el gigante de los videos se ha convertido en el número uno dentro del sector televisivo, y en ese universo hay mucho dinero moviéndose. De hecho, recientemente se entregaron los premios Emmy y un podcast hispano en YouTube de un periodista independiente ganó uno de ellos.
YouTube parece haberse cansado de los contenidos saturados de inteligencia artificial y efectos exagerados. Ahora está dando mayor relevancia a los creadores originales, a los contenidos cotidianos, a los tutoriales, a los podcasts y a los formatos que funcionan como series, donde un episodio es la continuación natural del anterior.
Eso me cayó del cielo. Yo con ganas de volver al gigante de los videos y ellos abriendo las puertas a los pequeños creadores.
Esta semana saldrá el primer episodio de mi nuevo canal o, mejor dicho, de mi canal reconstruido. Ya está grabado, me tomó dos semanas prepararlo y dura dos minutos y medio. De hecho, después de escribir estas palabras le daré una revisión adicional, aunque ya esté listo para publicarse.
Mi nicho es el adulto mayor y la tecnología.
Antes mi canal estaba lleno de temas variados. Eso podía generar algunas visualizaciones, pero en YouTube la variedad excesiva dentro de un mismo canal no suele ser una ventaja.
Volviendo al texto de @emiliorios, estoy convencido de que el contenido no sale de un sombrero de mago. Hay que sembrarlo, cultivarlo y luego cosecharlo para poder mostrarlo al público.
No siempre ocurre así, pero cuando un artículo o un contenido lleva un mensaje importante, debemos ponerle ganas.
Estoy seguro de que, cualquiera que sea el tema que queramos transmitir, debemos tener claro a qué nicho va dirigido, en qué formato será presentado —escritura, video, audio, entre otros— y qué tan extenso debe ser.
Y hay algo especialmente importante en YouTube: la portada o miniatura y el título. Aunque también son relevantes en otras plataformas, esos elementos constituyen el primer gancho que atraerá a la audiencia.
Después de publicar, debemos mantenernos atentos. Si recibimos comentarios, vale la pena responderlos y, si es posible, mencionar por su nombre a quien los hace. De esa manera se crea un acercamiento más humano y una verdadera conexión con la audiencia.
Creo que me extendí demasiado para ser un comentario.
Gracias, @emiliorios, por estos temas fascinantes que me hacen echar cuentos. Un abrazo desde este lado del planeta.
!ALIVE
RE: ¡Nadie está leyendo mis Artículos! -Cuando el Fracaso obliga a Revisarnos- ¿Cómo Evaluar? (ES/EN)