Hola Emilio (@emiliorios).
Este tema que tocas me llevó a recordar mi participación en la reciente iniciativa de @damarysvibra, donde se habla de mi relación con la abundancia.
Pensando en mi participación y en tu tema, llego a la conclusión de que muchos allá afuera están viviendo pesadillas porque se les enseñó que es mejor ser un ingeniero, un "tira cohetes para Júpiter" infeliz, que un artista realizado.
Recuerdo que desde pequeño le decía a papá que iba a ser un cirujano cardiovascular, pero cuando culminé el bachillerato me di cuenta de que eso no era lo mío, que la electrónica y la informática me coqueteaban fuertemente. Cuando se lo comenté al viejo, lo que me mostró fue una decepción brutal. Al final lo aceptó, pero lo hizo porque me fui por la ingeniería. Si le hubiese dicho que quería ser un Rómulo Gallegos o un Uslar Pietri, seguro que me hubiese botado de la casa.
¡Qué cosa tan loca! Después de años en la ingeniería, descubrí que las letras y el diseño me apasionan. Pero no me arrepiento de la ingeniería, me dio muchas satisfacciones, aunque seguro que las letras me hubiesen mostrado la cara de la felicidad a una temprana edad.
Hay muchos infelices porque se les inculcó (y se les sigue inculcando) que el billete mata la pasión. Esto también me llevó a recordar que mi hijo Marco Germán quería estudiar psicología y, como segunda opción, colocó ingeniería de telecomunicaciones. Pues le salió estudiar la ingeniería en la UNEFA. Su carita no fue de alegría, pero asumió su barranco y se graduó. Ahora está por cumplir su sueño en Montevideo, ser psicólogo. Para ello tuvo que luchar como los buenos, y yo me siento feliz porque él se siente realizado.
Excelente tema el que has tocado, buen amigo. Por cierto, ¿leíste el informe más reciente de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) sobre los estudiantes de primaria y secundaria en Venezuela? Estamos muy mal.
Un abrazo.
RE: Si no fuera tan necesario el dinero... ¿Haría lo que ahora hago? -Test Corto para Redescubrir tu Pasión- En Emprendedores de #Hive