¡Hola Yunuary María (@amymari)!
La historia de tu difunto esposo y lo que viviste me ha sorprendido mucho. Lamento lo sucedido; debió ser una experiencia terrible para ti. Aunque no trabajé en seguridad, como gerente de informática de un grupo de empresas también tuve que trabajar de noche y llegué a pasar hasta tres días sin dormir. Esto, por supuesto, tuvo consecuencias, y recuerdo que el médico me advirtió que debía dejar el cargo o delegar, porque estaba atentando contra mi salud.
En el tercer "evento" (así lo llama mi cardiólogo), viví una atmósfera de terror al notar que mi mano derecha no se movía. Tras unos minutos, la movilidad volvió, pero ese momento me dejó muy afectado. No soy una persona religiosa, pero sí creo en un Dios todopoderoso y misericordioso. Sentí un alivio profundo cuando vi que mi mano recuperaba su movimiento, y pensé que Dios, a través de un pequeño y gran milagro, me estaba brindando una nueva oportunidad.
Ahora, en esta nueva etapa de mi vida, me cuido mucho más. Me alejé de las grasas y las comidas rápidas, y entreno todos los días. Además, he tomado conciencia de que la hipertensión no es un virus o algo temporal; nací con ella, es una herencia, y le he dado el respeto que merece. Estoy convencido de que ignorarla fue lo que causó el evento, un grave error de mi parte.
Tu comentario es hermoso, me ha conmovido mucho, aun cuando empezó con el relato de lo que le sucedió a tu esposo siendo tan joven. He sentido una luz bella y una energía maravillosa en tus palabras, y por eso quiero expresarte mi agradecimiento. Desde este lado del planeta, tienes un amigo que está a tus órdenes.
Gracias también por tus bendiciones. Le pido a ese maravilloso Padre Celestial que bendiga tu hogar.
Nos seguimos leyendo.
RE: El viaje hacia mis Debilidades [Also in English]