Cada vez que me toca viajar en un avión, odio el proceso que todo este asunto implica. Siento que volar es someterse a un sistema protocolar que no me permite percibir eso que todos suelen llamar placer. Simplemente quiero expresar que aveces se torna bastante complejo este tema y es algo que no me agrada en lo absoluto, pero es solo hasta sentarme en mi butaca asignada que esta sensación de viaje no tan agradable concluye. He podido aclarar tantas ideas y pensamientos estando entre las nubes que me llega a parecer totalmente mágico, es algo que encuentro tan terapéutico que aveces no consigo entender como muchas personas no se toman ni siquiera unos minutos de su tiempo para contemplar ese universo que se consigue mas arriba de las nubes.