Nuestro Señor siempre cumple lo que promete.
Podemos confiar en su misericordia y fidelidad.
22. Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. (Lamentaciones 3:22-23)
Dios está al control, y cumplira sus promesas en los términos que las hizo:
¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó? (Lamentaciones 3: 37)
Tengamos fe.
RE: El Costo del Discipulado