Era un amor predicho,
lo sentía desde el primer momento en que te vi,
claro que lo sabía,
pero quería pensar que no era así.
Fueron tus ojos negros,
aquellos que me hacían desear,
todo lo que pudiera ver
y en mi mente imaginar.
No sé cual fue el motivo de quererte tanto,
aún en mi cabeza estás,
te juro que si por mí fuera,
te tendría como mi pilar.
Sin embargo, yo no me amo a mi misma,
lamentable esta gran verdad,
y como no tengo amor por mí,
me niego ante tenerte que amar.
Creo que lo supe desde un principio,
pero quería poder llegar a ti,
conocerte fue un privilegio
hasta cierto limitar.
Pasé muy buenos momentos contigo,
que decirte que fue sensacional,
pero el tiempo es mi enemigo,
así que es hora de zarpar.
Te amo mucho,
y aún no entiendo como llegó a pasar,
pero desde muy lejos
espero poder verte triunfar.