El plateado espejo
evoca al romántico
la noche
donde fue mutilado
detrás del pórtico.
En pie, cansado,
su corazón,
marchitado,
recibió la bala
al ver su destino
resquebrajado.
Y el cántico
de fin de año decía:
duerme, traicionado, queste gran dolor
descanse en el pasado.