DIOS PELEA TUS BATALLAS.
Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.
Leerlo veces se hace fácil, cuando profesamos el amor a Dios, sin embargo, llega momentos en lo cuales estos versículos hacen vida en nosotros de la manera que menos lo esperas y en las circunstancias límite, les contaré un poco para que entiendan.
Hace 10 años aproximadamente, estuve viviendo alquilada por muchos años, salia de una casa y entraba a otra, en unos de esos momentos de fe, logramos con la ayuda de Dios, adquirir una vivienda con facilidades de pago, créanme... que feliz me sentí cuando abrí la puerta de mi casa propia por primera vez.
Ese día fue un poco extraño, eran las 12 del medio día y apenas habíamos llegado de la escuela dominical, pero ese día notamos algo un poco desagradable, esa noche, la vecina de la planta baja, (Vivo en un primer piso) llegó muy molesta, y cuando les digo muy molesta... imagínense lo que quiero decir... pues bien, subió a nuestro piso y comenzó a insultarnos con palabras como irresponsables, desconsiderados y otros tipos de calificativos despreciativos.
Wuaoooo... nos sorprendió esa bienvenida. el problema era, que mi hijo estaba muy pequeño y nunca vivió en apartamento y ese día se puso celebrar que por fin teníamos casa nueva, corría para allá , para acá... , jugaba con el camión de juguete, con los tacos, en fin... hacia lo que normalmente hace un niño sano.
La vecina alegó que necesitaba descanso y que por favor detuvieran a mi hijo que no la dejaba descansar, les comento, estaba furiosa.. mi esposo, respetuosamente, logro calmarla y por fin se retiró y se fue tranquila esperando que el niño se quedara inmóvil en su cuarto sin moverse.. algo muy , pero muy difícil, para un niño de 5 años.
desde ese día, esa señora nos odió en gran manera, je je je, una enemiga gratis. esas situaciones se siguieron presentado día tras día, si no era por la gota del aire acondicionado, era por el niños, las matas, el material del trabajo, el lugar de estacionamiento, era una situación muy desesperante, nos encontrábamos, presos en nuestra propia casa.
Uno de esos días que mi esposo decidió arreglar el aire acondicionados y colocar el marco, sin querer se cayo unas pequeñas piedras en una de su ropa tendida y aparentemente se le ensució una de sus prendas de vestir, !jamás! vi a esa señora tan furiosa como ese día. ya nosotros estábamos orando por la situación pues, la vedad nunca vivido ese tipo de situación.
Recuerdo que grito tan duro que salí a ver que pasaba, ella me abordó en plena calle y me gritó tan fuerte que todos se estremecieron, algunos vecinos sintieron miedo y se acercaron para decirnos, "ella es la bruja de esta urbanización y allí llegan personas muy importantes, por fin entendí el odio que nos tenia... se enteró que nosotros eramos pastores, aunado a que habia negociado la casa con al vecina y esta decidió venderla a nosotros, imaginen todo ese odio acumulado por tantos meses... ese era su momento.
Pues bien, cuando me enfrentó fue con las peores groserías que podía escuchar, la verdad, no sentí ningún tipo de odio, ni rabia, estaba más bien sorprendida con esta pobre mujer, le temblaba la piel de las mejillas, lo note cuando se acercó a mi, pero lo extraño era que no podía tocarme, intentaba hacerlo, pero no podía, yo estaba tan asombrada de lo que ocurría e inmediatamente llegó a mi mente este hermoso versículo con esta bella palabras "No hagas nada... yo peleo por ti... quédate quieta".
En esa comunicación con Dios, definitivamente era su voz en mi mente y corazón.. ya la calle estaba rodeada de personas, era obvio... llego su gran amiga, aquella con la que se tomaba su cafesito todos los días, en medio de todas aquellas personas que le tenían mucho miedo, con una autoridad y un tono de voz que me impacto le dijo "Estoy cansada... amiga me tienes harta... de verte molestar a estos pastores que desde que llegaron han traído paz a esta calle... si llegas a tocas e esta mujer... entonces tendrás que enfrentarte conmigo y tu sabes quien soy yo porque me conoces"
Estaba anonadada con lo que escuchaba... una vecina que no tenia trato directo con nosotros se atrevió enfrentar a la mujer más mala de la calle, la más agresiva... Ese fue el último insulto que escuche de ella, han han paso tres años y nunca más nos molestó... !Dios pelea mis batallas y seguro estaré tranquila!
Un hermoso Versículo a los lectores de la Biblia que quizás están atravesando un momento de conflicto y perturbación , Dios sigue siendo el mismo : ayer, hoy y por los siglos.