La típica zona cómoda, mejor conocida como “donde nada crece”.
En nuestra zona de confort solemos sentirnos relajados, pensando que no debemos hacer nada que nos exija tanto esfuerzo. Donde pensamos que todo está hecho. Donde no sentimos ninguna necesidad de hacer algo por lograr nuestros objetivos. Donde pensamos que todo llega porque tiene que llegar sin nosotros mover un dedo. Donde esperamos que las cosas nos caigan del cielo milagrosamente. Donde el trabajo suena muy rudo. Donde el conformismo toma asiento en nuestra vida. Donde todo nos parece más bonito desde donde estamos sin querer avanzar un paso.
En la zona de confort solo hacemos lo que queremos y lo que se amolda a nuestro parecer. Aun así, nada crece, pues no ejercemos el esfuerzo que requiere una meta, así sea “pequeña”.
Muchas personas prefieren vivir en conformismo. Prefieren hacer lo que más les favorezca para sentirse a gusto consigo mismos. Pero resulta que, al no exigirnos, no esforzarnos, no hacer lo que debemos hacer (así no nos guste), no trabajar más por aquello que queremos, entonces no nos quitaríamos las barreras y los límites, jamás lograríamos conseguir lo que queremos de la forma en que queremos, o inclusive mejor. Para alcanzar algo en nuestras vidas, debemos dar pasos de fe, de esperanza y de convicción.
Exigirnos cada día, mejorar cada día, proponerse y accionar cada día en pos de nuestros sueños, es lo que nos llevará a resultados más grandes de lo que imaginamos. Salir de la zona de confort no es tarea sencilla, pero tampoco imposible. Se necesita valor y coraje para hacerlo. Te aseguro que cuando estés libre de comodidad te sentirás extraño y tal vez algo confundido, pero a la vez, te sentirás a gusto y todo automáticamente tendrá más sentido en tu vida, en lo que quieres hacer. Cada cosa caerá en su lugar y tendrás más claridad de lo que sabes que debes hacer (así no lo quieras hacer). Estarás más dispuesto a recorrer el camino que conlleva alcanzar tus sueños, cueste lo que cueste, pues sabrás que será lo mejor que debes hacer. Ya no habrá espacio para las dudas ni el temor, sino que ahora gobernarán en tu vida la fe, la convicción, la acción, la determinación, la valentía y el amor.
Con eso, será más que suficiente para lograr cualquier cosa que te propongas en la vida.
Contenido original: @gabbbby13
Gabrielys León.