Hoy fue día de hallacas, ese hábito anual que marca oficialmente el inicio de la navidad en casa. Aunque esta vez me tocó ser más espectador que protagonista en la cocina, fue increíble ver cómo tantas manos se unieron para mantener viva nuestra tradición. Entre cuentos, risas y el olor del guiso, preparamos las del 24 y el 31. Al final, más que un plato, lo que armamos hoy fue un recuerdo compartido que disfrutaremos en la mesa muy pronto.