Hola, amigos de Liketu! No cabe duda de que Dios siempre me impresiona con su creación. Ayer el cielo se pintó con unos tonos morados y anaranjados preciosos que simplemente me obligaron a detener todo y sacar la cámara.
Ver cómo el sol se esconde entre las nubes, las palmeras y las siluetas de los árboles de la zona te da una sensación de paz enorme. Esos pequeños minutos de pausa valen oro.