Hay días para correr y otros para pausar. Hoy tocó consentirme en casa, disfrutar del espacio y agradecer a Dios por estos pequeños momentos de descanso en plenas vacaciones. La paz de no tener prisa no se cambia por nada.
Hay días para correr y otros para pausar. Hoy tocó consentirme en casa, disfrutar del espacio y agradecer a Dios por estos pequeños momentos de descanso en plenas vacaciones. La paz de no tener prisa no se cambia por nada.