En la construcción existen otros valores, que hasta que uno mismo no es el que tropieza con ello, no se percata. Pero observar que la fragua a agarrado bien, y dejar tiempo para que los cimientos cojan fuerza. El buen descanso favorece la claridad para planear los siguientes pasos, y reponer fuerzas a diario para trabajar a gusto en nuestra casa. Y sobre todo, detenerse a contemplar... a valorar lo que llevamos hecho, ver que es con nuestras manos, que es como queremos verla. El proceso de aprender a construir, y cada derrumbe, casas mas fuertes, o mas hermosas, o mas... de aquello que necesitemos para nuestros siguientes procesos. Disfrútalo!
RE: Primero vino el derrumbe y después el Resplandor