Que sucia posición donde coloque mi tiempo,
abrazando eso sagrado que solo era falso anhelo,
y al explorar tu cuerpo no fue definición de lo bello,
en aquel supuesto cielo, eras tú, nuestra cama y tu infierno
Tu ser tan decadente nunca mostraba aspiración,
más que querer dinero y jugar con el amor,
pero te equivocaste a involucrarme en tu ambición,
luego de cierto punto soy yo quien tomó el control
Y hoy no me lamento de nada, ya me he olvidado de todo,
de que me engañaste y me usaste con un adorno,
pero sabes algo no me considero perdedor,
recuerda que ahora tengo a alguien y tu súplicas por amor