En un día despejado 6:20 am en punto. Una serena tranquilidad se instaló en el aire mientras me despedía de mi hijo, quien se embarcó en su día de aprendizaje en la escuela. Con un sentido de anticipación, tracé mi plan para la mañana: un paseo tranquilo por el sinuoso camino de la playa, abrazando la belleza que la naturaleza tenía para ofrecer.