En la distancia me duele ver cómo continúan las atrocidades. ¿Qué les pueden importar unos árboles a la banda de criminales que rigen el país? No tengo que ir a tiempos tan pretéritos para dar fe de la desforestación y el cambio en el clima. Cuando me mudé a Savilar hace 22 años, cada mañana tenía que quitar el rocío del carro. Un fenómeno que dejó de suceder cuando ampliaron la avenida Cancamure y, entre la mencionada avenida y la construcción de nuevas viviendas en la zona, desaparecieron todos los árboles del mencionado camino y adyacencias.
Una avenida en la que no sembraron un solo árbol y hasta la ciudadanía ha echado abajo los que existían desde hace décadas.
Recuerdo que cuando construí mi casa, el Ministerio del Ambiente nos obligó a comprometernos a reponer los árboles talados en las parcelas y la calle.
Cumplimos; yo talé tres y sembré siete, pero once vecinos no lograron mucho frente a tanta barbarie y desidia.
Ojalá termine pronto el imperio del desguace. Buena suerte.
RE: Phone Photography Contest - #129: A Record of an Ecocide (Eng – Esp)