Lamentablemente, la digitalización y tecnificación ha tomado el lugar de las relaciones humanas y el sistema convierte a los empleados en servidores equivalentes a las máquinas que los vigilan. Las normas se vuelven insalvables y tiránicas a riesgo de sufrir un despido por no cumplir con el protocolo dictado.
Seguramente te conviene seguir asistiendo al lugar si los precios, calidad y cercanía te convienen. Claro que considerando lo inhóspito de su trato, limitaría mis compras a solamente lo más conveniente, las mejores ofertar y por igual precio compraría en otra parte. Estudiaría la posibilidad de sacar ventaja de su sistema, llevar mis propias bolsas y solamente adquirir sus ofertas más atractivas.
El comercio no es lo que era, servicio de calidad a cambio de fidelidad no es moneda en curso en la actualidad.
El sábado, mientras ayudaba a mi hija en la compra de alimentos, adquirí un producto con un descuento de más del 40 % y comprendí su constante cacería de ofertas, pues las constantes oscilaciones en los precios me llevan a pensar que no compre con oferta, sino que de haber comprado al precio regular, habría pagado un sobreprecio exagerado.
Recuerdo un tiempo en que el comercio de alimentos ganaba un 5 % bruto en algunos rubros y un 30 % en otros, cubría los costos generales, pero desde el surgimiento del IVA y otros impuestos aranceles bancarios, los márgenes del comercio de alimentos aumentaron equiparándose a los de otros rubros.
Es mi sincero deseo que no te vuelvas a sentir agredido por el sistema mercantil o bancario, todo parte de una maquinaria impersonal y burocrática al servicio de las ganancias a cambio de la menor prestación.
Salud y paz @janaveda.
RE: Una bolsa y el riesgo de perder a tus clientes: mi historia en el supermercado (SPA-ENG)