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Hola, Javier.
Una historia tierna, reflejo de una generación más sabia que nosotros.
No puedo precisar cuantas Navidades mis hijos se divirtieron, descubriendo los escondites donde su madre y yo escondíamos los regalos, a pesar de lo cual nos seguían el juego y celebraban con asombro. La magia navideña.
Qué verdad tan grande, los hijos son nuestros mejores maestros.
Recibe un fuerte abrazo.
RE: San Nicolás llegó tarde: un regalo para papá | St. Nicholas was late: Dad's present (SPA-ENG)