Creábamos nuestro escape, ese lugar que solo conocíamos tu y yo.
Y debo confesar que te extraño, extraño cada momento que pasaba junto a ti, tu sonrisa, tu hermosa mirada. Hay historias de amor que nunca terminan, que se esconden tras la vuelta de tu esquina, que bailan sobre un solo pie, que reman con un remo, que beben sin sed.
Si, somos ajenos, nos enamoramos sin querer, pero no tenemos la culpa, no tengo la culpa de haber sentido tanto por ti y tu por mi, solo espero que algún día podamos volver a coincidir, sin tiempo ni trato, amores de un rato,Leyes de gravedad sin caída,Cicatrices sin herida despedidas, bienvenidas que suelen caminar por la misma avenida
hay tanto a elegir
Y tu y yo aquel día coincidir.