En las madrugadas se me ha hecho costumbre pararme y pensar en ti, y tomo el teléfono, y siento muchas ganas de mandarte un mensaje, y muy lejanamente siento que tú quieres lo mismo.
Ya casi no duermo, pero he logrado vivir con eso, y he podido alzar mis alas poco a poco, durante todo el tiempo que lloré, puede entender que vivimos llorando en todo sentido, pero a veces solo es porque nos preparamos para las lágrimas de verdad.
Ahora solo vives en mis sueños, pero en las madrugadas te vuelves real, y siento que me quieres dar un beso, cómo aquellos que nos dimos un día, aquellos que nos faltaron.
Ya un día no me pararé en las madrugadas, y ese día te tocará a ti tenerme en tus sueños, y quizás ese día reciba un mensaje tuyo y ya será muy tarde, porque ya no estarás en mis sueños.