Ojalá y lo del título fuera clickbait pero no, esto es muy real. Resulta que el cerro al que me gusta ir a caminar en realidad es parte de el cráter inmenso de 1750 hectáreas que dejó una explosión descomunal.
Lo peor, es que no es el único volcán cercano a mi ciudad, y para ser mas exactos a mi ciudad la rodean SIETE volcanes.
Este es el volcán de Tepetiltic, de 1300 hectáreas, además de un pueblo y una laguna en su interior. Una auténtica maravilla.
También está el volcán El Ceboruco. Que es el que hizo erupción más recientemente (1870).
Y rodeando la ciudad también está otro con una leve actividad, el Sanganguey.
Después está la Laguna de Santa María del Oro, que también es un cráter de lo que alguna vez fue un volcán. Ésta última un lugar turístico muy concurrido.
Y enfrente el volcán que también es una cadena montañosa el cerro de San Juan.
En resumen, por ir pensando en nuestros problemas y desavenencias diarias, nos perdemos de la maravilla que es nuestra región,nuestra tierra y paraíso cotidiano. Que nuestra vida es apenas un suspiro en la historia en general y que a veces es necesario detenernos y levantar la mirada para darnos cuenta de lo pequeños que somos y que nuestra grandeza como especie reside en nuestra perseverancia, no en nuestro tamaño.
El cráter del super volcan Tepic